SIGNIFICADO

¿QUÉ SIGNIFICA TORTURAR?

Actualmente, tenemos la desgracia de observar escenas de tortura cada vez con mas frecuencia en nuestra vida diaria, pero ¿sabemos realmente que significa este término?

La tortura es la acción de causar daño físico o psicólogico de forma intencionada, relacionándose principalmente con el dolor físico, que puede conllevar o no a la muerte de la víctima.

El objetivo puede tener causas muy variadas, como la obtención de una confesión o de una información por parte de la víctima o de una tercera persona, la venganza por un hecho cometido por la vícitima o una tercera persona, como preludio de una ejecución( lo cual se llama muerte-suplicio) o simplemente para llevar a cabo el entretenimiento sádico del torturador, suponiendo una terrible amenaza contra el deber de los ciudadanos de ausencia de tortura y castigos crueles e inhumanos.

Este daño se puede causar de varias formas:

  • El daño físico mediante golpes, rotura de huesos, desgarros musculares, castración, aplastamiento, cortes, descargas eléctricas, desfiguración, quemaduras, aplicación de temperaturas extremas, ingestión de productos químicos o elementos cortantes, baños con substancias químicas cáusticas, ahogamiento, violación, privación del sueño o posturas corporales incómodas.

  • El daño psicológico se puede realizar mediante la privación sensorial, el aislamiento, la humillación verbal o física (desnudez durante los interrogatorios), la manipulación de la información sobre el detenido o sus allegados, la mentira (p.ej. falsas informaciones sobre daños sufridos por amigos y familiares), la desorientación física y mental, o la simulación de torturas físicas o ejecuciones que contribuyan a la desmoralización. En general, el objetivo que se busca con la tortura psicológica es la ruptura de la autoestima y la resistencia moral del detenido, con el fin de que el interrogador acceda más fácilmente a sus deseos.

CARACTERÍSTICAS DE UN TORTURADOR

Un torturador es una persona que lleva a la práctica la tortura. Este significado lo conocemos todos pero ¿ Qué elementos definen a un torturador? ¿ Como podemos saber por qué llevan a cabo esta práctica?

Pues bien, lo primero de todo es aclarar que la situación de indefensa por parte de la víctima crea en el torturador una sensación de omnipotencia que le motiva a torturarla. El torturador se ve como un auténtico dios ante la posibilidad de poder causar daño a una persona teniendo en algunos casos vía libre, como sucedía en la Edad Media.

En otros casos, los propios torturadores eran conscientes de que estaban ejerciendo un mal, realizando cosas que ellos mismos ni se imaginaban que podían hacer, pero la pulsión en la que se encuetran sumidos es tan intensa y agradable que no pueden reprimirse a ella.

Por lo tanto, la sensación que experimentan es muy intensa, pero ¿ Por qué se sienten atraídos por este deseo de  hacer daño a los demás? La respuesta es muy sencilla: es la causa de una posible “desviación´´ de las ansias internas del ser humano, dicho de otro modo, el torturador quizás ha experimentado el deseo de unirse a los demás, de ser respetado… y  no lo ha conseguido por lo que encuentra en el método de la tortura la posible solución a las ansias de realización personal, convirtiéndose en una persona “adictiva´´ al intentar resolver los anhelos básicos que necesita una persona con ésta práctica.

¿CUANDO COMIENZA ESTA PRÁCTICA?

Para hablar sobre la tortura desde sus inicios es importante que nos adecuemos a cada época. Por ello es muy importante no valorar el pasado con las ideas y pensamientos que tenemos ahora en el presente, pues debemos entender que tenían una serie de costumbres que aunque resultan verdaderamente crueles,pertenecían a su tradición. De esta forma, podemos empezar tratando la tortura en varias regiones antiguas.

  • En la cultura persa se practicaba la tortura como pena que era impuesta a los presos. Los reos de alta jerarquía sufrían un suplicio bastante cruel, el suplicio de la ceniza. Éste consistía en que se llenaba una torre alta y vacía con ceniza hasta una determinada altura y el delincuente era arrojado de cabeza en su interior. Luego, una máquina a modo de rueda revolvía sin parar la ceniza alrededor del reo con el fin de que éste acabara sofocado y muriera. En otros pueblos de Persia, el reo era amarrado por brazos y piernas a las ramas más altas de dos árboles contiguos. Cuando las ramas se soltaban con violencia, destrozaban el cuerpo del condenado.

 Otro suplicio que era utilizado por ellos es el de las artesas, considerado por muchos como el método más cruel de todos. El condenado era introducido boca arriba en una artesa y luego se le cubría con otra, sacando solamente su cabeza, sus manos y sus pies por agujeros hechos para ese propósito.En esta postura se le alimentaba obligándole a comer aunque no quisiera. De beber se le daba solo miel disuelta con leche, con la que también se le frotaba la cara. De esta forma y quedando expuesto al sol, el reo atraía numerosas moscas y demás insectos. En el interior de la artesa, los gusanos producidos por sus propios excrementos le comían las entrañas. El infeliz preso podía vivir unos quince días sufriendo dolores increíbles, padeciendo una de las agonías mas dolorosas.

  •  Pasándonos a la cultura griega, no muestra mucha diferencia con respecto a la hebrea, pues éstos también tenían la costumbre de utilizar la cruz, condenando a ésta a los esclavos y a las personas de estratos y condiciones menos favorables.Sin embago, antes de clavar a los reos, les solín dar azotes con correas, sarmientos u otros instrumentos con el fin de generar conmoción. Además se obligaba a cargar a los propios reos con su cruz hasta el patíbulo. Una vez allí, los aseguraban a ésta con clavos o atándolos con cuerdas. Este suplicio era muy común entre algunas culturas antiguas.
  • Los hebreos fueron los precursores de varias formas de tortura.Al estar dominados por el imperio romano, adquirieron numerosas costumbres de los griegos, los cuales ya las habían transmitido al pueblo romano. De esta manera, ejecutaban de la misma forma a sus reos. Algunas veces, después de que el criminal muriera, suspendían su cuerpo de un poste o de una cruz. Sin embargo, en otras ocasiones que resultaban ser más graves, no esperaban siquiera a que muriese, si no que lo suspendían aún vivo, como castigo por ser un calumniador y un idólatra. De este caso si que tenemos un ejemplo que todo el mundo conoce y es la muerte de Jesús crucificado vivo en una cruz. A pesar de que ya estamos acostumbrados a ver su imagen, nunca debemos olvidar de que se trata de un signo de tortura. Otra ácción de tortura de uso muy cotidiano por ellos era la lapidación o muerte a pedradas.Era el suplicio que tenían que soportar los blasfemos de la época, así como los palos o la verberación( golpes con el látigo), que era un castigo cruel bajo cuyos golpes morían a veces también los criminales.

Para mas información:

  •  Durante la Edad Media, la tortura adquirió más importancia en cuanto a método utilizado para castigar. En este período, se podían distinguir dos procesos penales distintos:
  • 

Acusatorio: el cual requería de un acusador.

Inquisitorio: que se producía solo por objeto de investigaciones.

La diferencia que existe entres ambos procesos es el método de prueba: mientras que en el acusatorio se necesitaba a una víctima, el inquisitorio recaía solo en el juez. De esta manera, las pruebas presentadas en el primero eran de carácter subjetivo y la decisión recaía en el juramento purgatorio, el cual solo era permitido para hombres libres, dejando en duda el carácter de justicia.

El segundo se basaba solo en pruebas escritas y testimonios, donde se le daba la mayor importancia a la confesión, lo cual produjo posteriormente al empleo de la tortura como procedimiento penal.

En ambos casos, el final era castigar al acusado a través de la tortura, lo cual provocaba su posterior muerte. En esta época, se crearon numerosas formas de torturar y hacer esa agonía más cruel que nunca. Algunos elementos de los utilizados para llevar a cabo esas salvajadas fueron:

  • El potro: la víctima se ataba a los extremos de este aparato y luego se tiraba de las cuerdas hasta que los miembros se descoyuntaban. Algunos testimonios aseguran que el estiramiento era de hasta 30cm, una longitud inconcebible, que resultaba de la dislocación y la distorsión que se producía de cada articulación de brazos y piernas, del desmembramiento de la columna vertebral  y del desgarro de músculos de extremidades, tórax y abdomen. Éste tipo de tortura constaba de tres grados. En el primero, la víctima sufría la dislocación de los hombros provocada por el estiramiento de los brazos hacia atrás y hacia arriba, así como un intenso dolor de los muslos al desgarrarse.En el segundo grado, las rodillas, las caderas y los codos comienzan a descoyuntarse. En el tercero se separan ruidosamente. Ya en el segundo grado, la víctima queda inválida de por vida. Después del tercero, queda paralizada y va desmembrándose poco a poco. Las funciones vitales cesan conforme pasan  las horas y los días.Fue muy utilizado en Francia y Alemania, durante la época de la Inquisición.


  • El aplastacabezas: Su objetivo era comprimir y reventar los huesos del cráneo. Su funcionamiento era muy sencillo:la barbilla del condenado se situaba en la barra inferior y el casquete se empujaba hacia abajo por el tornillo. Los efectos que provocaba este artilugio era la ruptura de los alveólos dentarios, después las mandíbulas y por último el cerebreo, que se escurría por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo. 

  • El tormento de la rata: este método sobresalía por su refinamiento. Consistía en colocar una rata sobre el abdómen de la víctima, encerrada en una jaula que estaba abierta solo por abajo. Los verdugos la hacían rabiar con palos ardiendo, de manera que el animal buscaba una salida para escapar y el único recurso que tenía era morder en el abdomen del condenado e ir abriendo un túnel por sus tripas, consiguiendo a veces salir por el otro lado.

 

  • Las jaulas colgantes: los condenados, desnudos o casi en su totalidad, eran encerrados en esas jaulas. Éstos morían de hambre y de sed, por el mal tiempo y el frío en invierno; por el calor y las quemaduras provocadas por el sol en verano.En algunas ocasiones, las víctimas habían sido torturadas o mutiladas anteriormente como escarmiento moral.A veces eran atados a los barrotes de sus jaulas, lo cual les impedía poder descansar. Otras, se introducían gatos salvajes, a los que los verdugos azuzaban con varillas al rojo vivo, o hacían fogatas debajo para abrasar al condenado.Normalmente, los cadáveres se dejaban que se descompusieran hasta el desprendimiento de los huesos, aunque a veces, las jaulas se cubrían con resina de pino, con el objetivo de retrasar los efectos de la descomposición y además se rodeaban con correas para impedir el desprendimiento de los miembros.

  

  • La doncella de hierro: Otro artilugio utilizado en la Edad Media era la doncella de hierro que consistía en una especie de ataúd de gran artesanía, tanto por fuera como por dentro. Por fuera presentaba numerosos grabados y relieves adornando la superficie y por dentro, una serie de pinchos dirigidos a puntos concretos del cuerpo. Cuando el condenado entraba dentro, éstos se le iban clavando conforme se iba cerrando la puerta. Estos pinchos tenían la capacidad de ser desmontados, por lo que se podían colocar de diferentes maneras para producir diferentes mutilaciones y heridas, que finalmente daban a una muerte más o menos lenta.

  • La rueda para despedazar: Era un método muy común en la Europa germánica y constituía uno de los suplicios más horrendos que se podían realizar en la Edad Media. A partir de esta forma de tortura, la víctima, que estaba completamente inmovilizada, era convertida en “material de trabajo´´ y el verdugo iba descoyuntándola o arrancándole miembros a voluntad. La víctima, desnuda, se estiraba boca arriba en el suelo con los miembros extendidos al máximo y atados a estacas o anillas de hierro. Debajo de las muñecas, codos, rodillas y caderas se colocaban trozos de madera. El verdugo daba golpes violentos a la rueda, machacando los huesos y las articulaciones. Tras esto, la víctima era desatada y se introducía entre los radios de una gran rueda colocada en horizontal que luego se alzaba mediante un poste. Los cuervos y otros animales arrancabar tiras de carne y vaciaban las cuencas de los ojos, hasta que la víctima moría.

 

  •  El garrote: Famoso por ser el método que dió muerte a la liberal granadina Mariana Pineda por bordar una bandera para el grupo de esta corriente, consta de un punzón de hierro que penetra y rompe las vértebras cervicales al mismo tiempo que empuja todo el cuello hacia delante, aplastando la tráquea contra el collar fijo, matando de esta manera por asfixia o por una lenta destrucción de la médula espinal.La existencia la una punta en la parta posterior no solo no provocaba una muerte rápida, sino que también aumentaba la posibilidad de padecer una agonía prolongada. La presencia de la punta en la parte posterior no sólo no provoca una muerte rápida, sino que aumenta las posibilidades de una agonía prolongada. 

  • La sierra: Realizado a homosexuales y herejes de la época. El condenado se situaba boca abajo para así asegurar que el cerebro estuviera oxigenado e impedir la pérdida general de sangre, con lo que la víctima no perdía el conocimiento hasta que la sierra no llegaba al ombligo e incluso algunas veces, hasta el pecho.En la Biblia se hace mención a este tipo de tortura en la época del Rey David, lo cual contribuyó a que se aceptara la tortura con una sierra, con una hacha o en la hoguera. En España, la tortura de la sierra fue un medio de ejecución militar hasta el siglo XVIII. Además, en Cataluña, concretamente durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), se sometió a decenas de oficiales enemigos a esta tortura, por lo cual no solo fue de la época medieval, sino que también se estuvo usando hasta hace tres siglos.

  • La cuna de Judas: En este sistema, que era utilizado mayoritariamente para confesiones, el condenado era atado e izado y cuando estaba elevado, el verdugo lo soltaba dejándolo caer sobre una pirámide, de tal manera que éste se clavaba la punta en el ano, vagina, escroto… debido a su propio peso. A veces, dependiendo de lo que indicaban los interrogadores, el verdugo variaba la presión desde nada hasta todo el peso. Otras veces, se sacudía a la víctima o se la hacía caer varias veces sobre la punta.

 

  •  La pera: Este instrumento podía ser usado tanto en la boca como en el recto o vagina de la víctima y una vez en el interior, se desplegaba por medio de un tornillo hasta su máxima aperturaEstos instrumentos se usaban en formatos orales y rectales. Se colocaban en la boca, recto o vagina de la víctima, y allí se desplegaban por medio de un tornillo hasta su máxima apertura. En interior quedaba muy dañado y las puntas que sobresalían de cada extremo del segmento desgarraban mejor el fondo de la garganta, del recto o de la cerviz del útero. La pero oral se aplicaba a los predicadores heréticos y también a los seglares reos de tendencia antiortodoxas. En cambio, la pera vaginal estaba destinada a las mujeres que había sido culpadas de mantener relaciones con Satanás o con uno de sus familiares. Por último, la pera rectal era para los homosexuales. 

  

Para más información:

 La inquisición:

La inquisición se dió durante la Edad Media  en Europa y su función era castigar los delitos que se producían contra la fe. Las víctimas eran principalmente las brujas, los homosexuales, los blasfemos y los herejes, que son cristianos que niegan algunos dogmas de su religión. En algunos casos también eran castigados los judíos, pero esto no era muy corriente.  Las víctimas eran interrogadas, mediante torturas, utilizando algunas de las ya explicadas en el apartado anterior. A éstas se añadían otras muy variadas cuyos objetivos eran muy diversos: torturas para conseguir humillar públicamente al condenado, como la flauta del alborotador o la picota en tonel; torturas para conseguir el castigo físico de los reos como la dama de hierro o la cuna de Judas; instrumentos que tenían como objetivo la ejecución final y aparatos exclusivamente para torturar a las mujeres.

Aparte de todas estas torturas, también se llevó a cabo durante ésta época una dura persecución contra las personas que practicaban la brujería, es decir, las llamadas brujas, que normalmente eran quemadas en grandes hogueras como castigo a sus creencias y acciones.

TORTURA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

Dictadura militar de Argentina

  No solo contamos con actos de tortura de la época medieval y años anteriores, si no que hace tan solo 34 años, en el año 1976, se produjo en Argentina el llamado Proceso de Reorganización Nacional, es decir, nombre que se utilizó para denominar a la dictadura que se llevó a cabo en ese año, impuesta tras un golpe de estado el día 24 de marzo de 1976, instalándose así una junta militar formada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas. Los años posteriores a este golpe de estado constituyeron la etapa más sangrienta de la historia de argentina. Ésta estuvo caracterizada por el terrorismo de estado, la violación de los derechos humanos, entre los que se encuentra la práctica de la tortura, la desaparición y la muerte de miles de personas, el robo de recién nacidos y demás crímenes.

Miles de personas fueron detenidas, torturadas, asesinadas y desaparecidas o forzadas al exilio, como parte del plan del exterminio militar que contaba con raíces en el nazismo, pues se excluía a toda persona a partir de sus raíces, como sucedía con los judíos, su orientación sexual o sus creencias religiosas. De esta manera se atentaba contra los derechos humanos.

Tantas fueron las personas desaparecidas que no se sabe aún hoy en día el número con exactitud. Solamente se estima en torno a unos 30.000. Sin embargo esta cifra  no es aceptada por los defensores de la dictadura que remiten a algunos casos de supuestos desaparecidos que luego han vuelto a la vida pública con el objetivo de poner en duda todas las acusaciones contra la dictadura sobre las violaciones a los derechos humanos, que han sido probadas en las cortes nacionales e internacionales.

Cabe destacar entre todas estas personas desaparecidas un gran número de niños que nada más nacer en los centros  de detención, eran adoptados clandestinamente. Estos centros fueron muy numerosos durante toda la dictadura, destacándose algunos como La Escuela Mecánica de la Armada y el Garage Olimpo, del que incluso hay hecha una película basada en él.

Tortura de la dictadura

En relación con la tortura llevada a cabo bajo la dictadura, ésta tenía como objetivo destruir a la persona y conducirla a la mínima expresión posible, como si  de un animal se tratara. 

Encontramos algunos testimonios de personas que la sufrieron y que quieren hacernos ver todo lo que tuvieron que soportar. Es el caso por ejemplo de la ex presa política Pilar Calveiro que afirmó que en los centros de represión se humillaba constantemente a los presos, atándoles con una cuerda por el cuello como si fueran perros, dándoles de comer en el suelo e incluso obligándoles a hacer sus necesidades delante de otros presos. Otra forma de torturarlos era obligárles a ver como denigraban o humillaban a sus propios seres queridos.

Otro testimonio sobre este hecho es el de Julio Gavilán, también ex preso político. Éste narra en un escrito el momento en que se produce su detención hasta cuando se le da la amnistía once años después, período en que sufre tremendas vejaciones como obligárle a permances inmovilizado durante casi veinte horas o provocarle a sufrir descargas eléctricas. Otra forma de tortura era el proceso conocido como “submarino´´ en el cual se obligaba al preso a introducir su cabeza en un cubo de orines.

Por último, contamos con el testimonio de una mujer uruguaya, Sara Méndez, que narra la experiencia que vivió tras el secuestro de su hijo con apenas veinte meses y al cual logró recuperar tras una larga  y dura lucha de nada mas y nada menos que 26 años. Esta mujer nació en Montevideo pero se exilió en Argentina, donde fue secuestrada por un operativo formado por fuerzas represivas de origen uruguayo y argentino, y posteriormente fue trasladada a Uruguay, donde permaneció presa cinco años. Sin embargo, esta misma mujer explicó que los centros de represión en Uruguay eran muy diferentes a los de Argentina, pues además de no utilizarse el arma represiva en la desaparición, pues ésta se centraba en la prisión y el posterior interrogatorio a las personas, disponían de personal sanitario e incluso médicos que “controlaban las torturas.´´Sin duda era una posible mejora en comparación con Argentina, aunque no se puede negar que seguía siendo un centro de represión al cual nadie deseaba llegar a pesar de los medios con los que contara.

 Por todos estos crímenes y más que no han sido relatados, las tres juntas que gobernaban durante la dictadura fueron juzgadas y condenadas en 1984. Los procesos de juicio han continuado varias décadas y aún hoy en día hay algunos no resueltos.

Para más información:

Un Comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. flacosta34
    dic 10, 2010 @ 11:23:11

    Me hubiera parecido mejor menos historia y más debate ideológico, de conceptos

    Responder

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